El año que se fue nos dio la posibilidad de conocer realmente cuáles son nuestras deficiencias y puntos altos como pequeño empresario. Nadie olvidará que el 2009 fue un periodo complicado para muchos y un gran año para todos aquellos que por medio de su trabajo, rectitud y esfuerzo lograron conformar un colchón con el cual pudieron contar ante los vaivenes de la crisis que afectó.
Desde mi punto de vista uno traslada la forma de vida que deseamos llevar a nuestras empresas y emprendimientos, por lo que las debilidades y falencias sin querer se vuelcan en la oficina. Hay personas que no se percatan de forma consciente de aquello y, lo que es peor aún, no se dan cuentan de los hechos que demuestran su mala manera de actuar y las consecuencias.
Cuando menciono el hecho de contar con un colchón para momentos complicados, no me refiero a tener grandes sumas de dinero, lo cual es innegablemente importante también. El principal capital que podemos tener los pequeños empresarios es nuestra Credibilidad ante un determinado entorno. Este es un elemento vital, cuando nuestros clientes sin importar del rubro de su empresa tengan la alternativa de elegir entre su producto o el del resto de las empresas que componen su mercado.
La credibilidad no se compra en la “botica” y no se construye con palabras; este elemento es un factor que, en mi opinión, es de vital importancia para un desarrollo empresarial sustentable en el tiempo. Si vemos de manera simple las cosas, al realizar un buen trabajo y entregando lo mejor de cada uno, nuestro cliente sin duda seguirá contando con nuestras capacidades y siendo optimista nos recomendará brindándonos la oportunidad de alcanzar un nuevo cliente. De forma contraria, si nuestro cliente se percata que mis promesas no son más que humo, además de perder un cliente nuestra imagen se desmorona tarde o temprano como castillos en la arena.
Como empresa en este difícil año que dejamos valoramos la importancia de tener este colchón, que siempre nos orientó a trabajar con ética y responsabilidad. El 2010 será un nuevo desafío para la totalidad de nuestro equipo humano y estamos tranquilos, trabajando con fuerza, amor y humildad por lo que hemos construido. Nuevos desafíos se asoman y nuestras velas ya se encuentran extendidas para continuar nuestra ruta de navegación clara, seria y responsable, lo que nos brinda la certeza que deberá ser una ola muy grande la que nos pueda voltear.
Hoy hacemos claro nuestro compromiso, nos hemos preparado para cumplir un importante y concreto rol junto a la Pyme en el Bicentenario. Continuaremos con el compromiso de llevar a regiones nuestras actividades y fortaleceremos aún más nuestra Red de Trabajo y la democratización gratuita de conocimientos y herramientas para la pequeña empresa. Seguiremos respondiendo a los requerimientos de todos aquellos que son parte de nuestro trabajo y sumándonos a las iniciativas que realmente potencien el desempeño de las Empresas de Menor Tamaño.
Los pequeños empresarios debemos tener claridad que en el mar que navegamos serán constantes las mareas y tormentas que pretendan colocar freno a nuestro avance. Lo importante es formar parte de un equipo cohesionado, preocuparse que los nudos se encuentren bien atados, tener un gran colchón donde reponer nuestras fuerzas y, lo principal, tener muy claro el puerto al que queremos arribar con nuestras ideas, trabajo y posicionar nuestra empresa, nutriéndonos siempre de ética, motivación, responsabilidad y un firme compromiso social.
Rodrigo Bon
Director Broker Market Comunicaciones y Director Ejecutivo Pyme Bicentenario.
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