Mientras la comunidad internacional recién vuelve a tomar interés por el medio ambiente, Chile ya cuenta con una creciente cultura de reciclaje, la cual se ha convertido en un pujante negocio con una promisoria proyección no sólo en el aspecto ecológico, sino además social y comercial.
Cada día empresas y particulares producen grandes cantidades de basura, de la cual un alto porcentaje corresponde a materiales que podrían ser reutilizables y, mediante procesos técnicos, transformarse nuevamente en materias primas para su utilización en nuestra vida cotidiana.
El reciclaje representa un negocio que puede llegar a facturar hasta US$300 millones al año. Aunque las empresas dedicadas a este rubro puedan tener un comienzo un tanto difícil, una vez que cuentan con “proveedores” fijos la compañía empieza a recoger los frutos de su inversión inicial.
En nuestro país tenemos el caso de Gerdau Aza S.A. que vende perfiles de acero fabricados a partir del reciclaje de la chatarra. Recupac, filial del holding papelero Coipsa, reconvierte papeles y cartones. La diversificación de distintos tipos de materias reciclables, en el caso de Comec S.A., permite contar con una amplia oferta de basura reutilizable para su procesamiento posterior.
No obstante, con las tecnologías actuales también surgen desechos propios de la era de la información, como computadores, celulares, entre otros aparatos electrónicos. Recycla Chile es pionera en Latinoamérica y además funciona con un modelo de negocios muy particular: no compra la basura tecnológica sino que cobra por retirarla de las empresas y garantizar su total desintegro, siempre que además reciba otros insumos reciclables en volúmenes que permitan el financiamiento del proceso de reutilización.
Si bien es inevitable que las empresas tradicionales produzcan diversos tipos de desechos, el ahorro de papel, por ejemplo, puede representar un gran aporte a corto y largo plazo. En este sentido, diversas compañías (principalmente ligadas a las tecnologías de la información) han optado por reducir el uso de papel, con sorprendentes resultados.
Claudio Cortés, director de Newsoft Systems Ltda., relata que su experiencia al reducir la cantidad de papel no sólo contribuye a disminuir la cantidad de desperdicios en los rellenos sanitarios, sino que además supone un ahorro no menor en los gastos administrativos: “Aunque entregamos documentos en papel a nuestros clientes que lo soliciten, internamente manejamos sólo documentación en formato electrónico, la cual es almacenada de manera segura y confiable en la red gracias a nuestros avanzados sistemas de gestión (Intranet corporativa, gestor de clientes y manejador de proyectos) que nosotros mismos hemos desarrollado, y que se encuentran a disposición de las empresas entre los servicios que ofrecemos”.
Señala además que la documentación electrónica en la web garantiza su disponibilidad en cualquier momento, evitando así los riesgos que implica su almacenamiento en medios físicos, como el robo, daño, etc., con el valor agregado de ahorrar en metros cuadrados y mobiliario dedicado para archivadores, carpetas, etc.
Fuente: Noticias y Negocios
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